Interesante y aleccionador el debate entre los seis candidatos a la alcaldía de Cajeme, promovido por el Instituto Estatal Electoral, el sábado 16.
No me cabe duda que en este encuentro entre Emeterio Ochoa, Sergio Pablo Mariscal, Gustavo Almada, Rodrigo Bours, Miguel Ángel Salomón, Rafael Delgadillo, el triunfador fue el séptimo contendiente, es decir, la ciudadanía del segundo municipio en potencialidades de la Entidad.
Sí, porque ésta conoció a través de un formato democrático y ágil, las propuestas de quienes aspiran a relevar a Faustino Félix Chávez en la presidencia municipal. Y los cajemenses, esencialmente, tuvieron la oportunidad de medir, evaluar y contrastar los planes sustantivos de los aspirantes, los que, indudablemente, poseen un eje central: el bien común.
Pero además, los moderadores Rosa Lilia Torres y Edgar Molina, quienes mostraron un desempeño profesional, pudieron cuestionar sobre el cómo implementarían sus proyectos de gobierno en torno a Seguridad Pública, Desarrollo Urbano y Servicios Públicos, Combate a la Corrupción y Finanzas Públicas Municipales.
Por supuesto, para esa misma ciudadanía con credencial de elector, se abre ahora, con mayor certeza, la oportunidad de encauzar su voto el 1 de julio, a partir del manejo de la temática que hicieron los postulantes.
Deja una lección, la viabilidad de convertir en realidad con experiencia, visión de grandeza por su Casa Común, esa vocación de servir, manteniendo el anhelo de que las cosas positivas no se desvíen en odios y revanchismos, dentro de un ambiente de por sí saturado de inseguridad y en el que nada abona la violencia verbal.
Porque, debe decirse, las familias, más allá de colores, siglas e ideologías, lo que buscan es que el Municipio no se reinvente, sino que, practicando una filosofía ecléctica se aprovechen programas con funcionalidad demostrada, pero también darle paso a la creatividad positiva capaz de abrir nuevas rutas al progreso a corto, mediano y largo plazo.
Asimismo, que sea eje central el combate a la corrupción y la impunidad, desplegando las alternativas de seguridad, transparencia, funcionalidad en los servicios; construir un horizonte real para las mujeres, amas de casa, jóvenes, obreros, campesinos, empresarios, profesionistas con la apertura y gestoría de más y mejores inversiones que desencadenen la generación de empleos bien remunerados, sin descuidar las oportunidades de superación educativa y profesional, restañando el dañado tejido social por la delincuencia, drogadicción, vandalismo, atendiendo no solamente los efectos sino también las causas, especialmente en niños, jóvenes y sus familias, como piedra angular de la prevención.
Pese a los ataques y retos que se endilgaron algunos de los contendientes, principalmente Rodrigo Bours y Gustavo Almada, no lograron cambiar el curso de la comparecencia, la que mantuvo calidad participativa, madurez y compromiso por Cajeme, que, ciertamente, la ciudadanía que siguió dicho ejercicio deliberativo, fue quien triunfó y quizás, en estos momentos, tenga más cierto que nunca a quién apoyarán como su próximo alcalde el domingo 1 de julio, para el trienio 2018-2021.
Le saludo, lector.