Bernardo Elenes Habas
Era un mar de manos y banderas agitándose. De voces solidarias brotando desde la actitud alegre y decidida de miles de cajemenses apoyando a Emeterio Ochoa.
Ahí estaban, construyendo sus propias esperanzas, hombres, mujeres, jóvenes, provenientes de todos los rincones de Cajeme. De colonias, barrios, comunidades. De las prodigiosas tierras Yaquis. Refrendando su visión política y social. Disponiéndose a desbrozar caminos. A darle dimensión a los puentes por los que quieren, con vehemencia, que transite el progreso.
Yo los vi. Los escuché. Sentí su vibración humana. Su calor ciudadano. Su entrega de pueblo. Estuve ahí, la tarde cálida del martes 26, frente a Palacio Municipal, para escribir la historia.
Emeterio, en su mensaje, al lado de Sylvana Beltrones, Anabel Acosta, Denisse Navarro, Brenda Jaime, Omar Guillén, expresó con la fortaleza de su juventud (percibiendo las demostraciones de respaldo en el magnífico acto de cierre de campaña, sumados a los testimonios logrados durante cuarenta días de amplios recorridos por colonias, comisarías, delegaciones), que el triunfo en la jornada del próximo primero de julio sería inobjetable, porque así lo han decidido las familias, los habitantes de un municipio vigoroso, trabajador, de luchas positivas.
“¡Este primero de julio no tengamos la menor duda que el triunfo será contundente; el triunfo estará con nosotros; el triunfo va a demostrar que está con las mejores mujeres, con los mejores hombres, y a partir de septiembre aquí está nuestra futura casa!”, exclamó, emocionado, señalando con su mano extendida el majestuoso edificio, sede de los poderes municipales de Cajeme.
Saludó, con la sencillez de un hombre agradecido, a su familia, su mamá, su abuelita, a su joven esposa, que le han brindado apoyo decidido. Reconoció la bondad y el corazón abierto de los habitantes de Cajeme, que le permitieron recorrer el municipio y llegar hasta sus casas para exponer su propuesta: “Pero también, haciendo un compromiso de frente, incluyente, que genera unidad para todo el Municipio; y mientras muchos otros gastaron el tiempo de su campaña para denostar, para mentir, para señalar, nosotros dábamos una sonrisa, la mano sincera, la propuesta y un compromiso con la gente de Cajeme”.
Hizo referencia, cuando el sol se había ocultado y algunas nubes y el viento juguetón de finales de junio expresaba barruntos de lluvia, que junto con los integrantes de su planilla y la plataforma de candidatos caminó todo el Valle del Yaqui, el área industrial, “hicimos compromiso con Cajeme para mejorar la seguridad pública, hicimos compromiso para mejorar las calles, para hacer un gobierno más transparente y generar más confianza a la gente”.
En las primeras filas de sillas, frente al templete, en una calle 5 de Febrero llena de algarabía, se encontraban Miguel Jiménez Llamas, María del Rosario Oroz Ibarra, el ex alcalde Raúl Ayala Candelas, Gabriel Baldenebro Patrón, Rogelio Díaz Brown padre, Alejandro Villegas Orrantia, Andrés Rico, Lourdes Portela, Rafael Buelna, Kiki Díaz Brown, autoridades tradicionales de la Tribu Yaqui. Y, por supuesto, los invitados de la extensa geografía comunitaria, que seguían paso a paso las palabras del candidato.
Ante todos ellos, reafirmó el valor de su palabra para lograr el desarrollo de la comunidad, de defender el agua de Cajeme para crecer como Municipio. Un pacto irrenunciable de trabajar de la mano con los que más lo necesitan, los adultos mayores, comunidades indígenas, mujeres, niñas, niños, jóvenes.
Expresó que como alcalde, en su momento, tendrá disposición de escuchar todas las voces, incluidas “las de aquellos que no piensan igual que nosotros”, a quienes pidió no se preocupen “porque también para todos ellos vamos a gobernar y lo vamos a hacer bien”.
Esta campaña –recalcó- no termina al ganar las elecciones “porque esta campaña apenas comienza para transformar al Municipio al que todos queremos y donde todos vivimos, y lo vamos a hacer con el mejor equipo de regidores, con la mejor síndica, que nos habrán de acompañar a hacer un buen gobierno”.
Dirigieron, también mensajes, la candidata a senadora de la República, Sylvana Beltrones Sánchez, quien expresó su orgullo de ser parte de la fórmula de postulantes del PRI, Verde, Nueva Alianza, “porque tenemos propuestas viables y responsables, por eso el primero de julio nos vamos a llevar la 5 de 5”. Precisó que desde el Senado promoverá leyes que se conviertan en herramientas útiles para el desarrollo de las familias y sus comunidades.
Anabel Acosta, aspirante a la diputación federal por el Distrito 06, marcó el compromiso legítimo de cajemense, y empeñó su palabra para servirle al Municipio donde nació, donde están sus raíces y sus sueños compartidos de mujer agradecida con la vida.
Le saludo, lector.