Raúl Campoy Robles
Navojoa, Sonora. Al concluir cada ciclo escolar es natural inicie el periodo vacacional, por lo que resulta importante que tanto padres de familia como estudiantes aprovechen para relajarse tanto en sus horarios de actividad diaria como en su alimentación, que a decir verdad, se efectúa de manera desorganizada e incorrecta en la mayoría de los comensales.
Durante vacaciones escolares los niños y adolescentes corren el riesgo de subir hasta cinco kilos de peso, en virtud que disminuyen su actividad física y dedican más tiempo a la televisión y a los videojuegos haciéndose acompañar de más alimentos, donde los preferidos son los postres, golosinas, refrescos y la comida rápida, cuya densidad energética en nada es aconsejable para el cuidado de la salud.
El imaginar que tras concluir el ciclo escolar 2017-2018, los alumnos de educación básica en Sonora podrían aprovechar para almacenar grandes cantidades de calorías y pensar en las consecuencias del sobrepeso y la obesidad infantil de esta población, es tan serio como el cuidado de su salud. El mismo riesgo lo corren estudiantes en periodo vacacional de los niveles medio superior y superior que, además forman parte de la estadística que consume alcohol y tabaco; desde luego que no todos, pero la estadística respalda este contexto.
Seguramente los padres de familia y muchos de mis lectores estarán preguntándose acerca de cómo alimentar a sus hijos durante las vacaciones, en este verano, ya que durante el invierno se aconsejan otros alimentos y bebidas. Efectivamente, enseguida se enumeran una serie de consejos prácticos para el control del peso de este sector de la población.
Continuar con los horarios de comida establecidos para los tres tiempos de alimentación, desayuno, comida y cena, incluyendo una colación matutina y una nueva colación vespertina que contenga verduras, lácteos, frutas, cereales, leguminosas y proteína de alto valor biológico. Es importante no descuidar la hidratación, sobre todo durante el verano en Sonora, mismo que se caracteriza por sus altas temperaturas.
El periodo vacacional de verano es una buena oportunidad para que los niños y adolescentes aumenten su actividad física realizando el deporte de su preferencia, llámese beisbol, ciclismo, natación o futbol. Los juegos al aire libre y las salidas al parque o paseos al campo, la playa o la montaña fortalecen los lazos de amistad y familiares. Una opción importante es que los jóvenes vacacionistas participen en talleres de danza, pintura o música, según sea su preferencia; otra es que se auto empleen o empleen al menos en medio tiempo para que aprendan desde esta etapa de su vida que en el futuro nadie les pagará sus gastos, de lo contrario formarán parte de la comunidad nini y en su vida adulta serán presa fácil de las actividades ilícitas y la drogadicción.
Es importante que los padres de familia no descuiden evitar la compra de refrescos, comida chatarra y dulces, promoviendo en su lugar la comida sana y natural como los jugos de fruta licuada, ensaladas con vegetales frescos, frutas ricas en agua como el melón, sandía, naranja, limón y mandarina. En este sentido es conveniente elaborar jugos de frutas de la temporada.
Como alternativa a los dulces y golosinas puede consumirse ensaladas de frutas con yogurth, cereales tostados con yogurth, mezcla de fruta fresca y barritas de cereales. Las comidas deben acompañarse con ensaladas de verduras, y evitar en lo posible el consumo de bollería, es decir, alimentos ricos en grasas y carbohidratos como el pan y los pasteles. Respecto al consumo de alcohol es preferible evitarlo, ya que solo aporta calorías vacías.
Como especialista en nutrición recomiendo a los padres que sean ejemplo para sus hijos, y que se preocupen por la alimentación no solo durante vacaciones sino todos los días del año ya que si no lo hacen estos tienen muchas posibilidades de convertirse en obesos desde temprana edad o durante su edad adulta.
Las estadísticas en México son elocuentes en lo que respecta a obesidad de los diferentes grupos de población; de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2016, se evaluó la prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños, adolescentes y adultos. Estos resultados variaron según sexo (masculino o femenino) y lugar de residencia (zona urbana o rural).
ENSANUT 2016, reveló que el sobrepeso y la obesidad en mujeres presentan un aumento respecto a cifras de 2012, en los tres grupos de edad, el cual es mayor en zonas rurales que urbanas. Del mismo modo informa que en la población masculina adulta el sobrepeso y obesidad aumentó en las zonas rurales de 61.1 % en 2012 a 67.5 % en 2016, mientras que se estabilizó en zonas urbanas, en las que se mantiene en un nivel elevado con un 69.9 %
En asuntos de salud prevenir hace la diferencia.
Por su atención gracias.

+ Lic. En Nutrición Humana por la Universidad Estatal de Sonora, Unidad Académica Navojoa.