Halloween party with children wearing costumes

Por Andres H.Montaño A

La realidad del festejo de Halloween

En algunas áreas se festeja el Halloween de manera grupal y la fiesta realmente es grande, en nuestra Ciudad se llevó a cabo esta celebración donde acudieron alrededor de 10,000 jóvenes, algunos de ellos disfrazados de personajes cinematográficos, aunque casi todo se enfoca a personajes de terror, costumbre copiada del país vecino, Estados Unidos de Norteamérica.
¿Pero de donde viene originalmente esta costumbre? ¿Es algo que se debe festejar realmente? ¿Si lo ha decidido ya y adoptado esta costumbre que implica? En una pequeña investigación de parte de www.infosurdesonora.com sacamos a la luz las verdades y los mitos de esta celebración que año con año se hace más común en los países denominados cristianos.
Los antiguos pueblos celtas, llegado el final de Octubre, solían celebrar una gran fiesta para conmemorar “el final de la cosecha”, bautizada con la palabra gaélica de Samhain. Significa, etimológicamente, ‘el final del verano’.
Esta fiesta representaba el momento del año en el que los antiguos celtas almacenaban provisiones para el invierno y sacrificaban animales.
Se acababa el tiempo de las cosechas, y a partir de entonces, los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Los celtas creían que en esta noche de Samhain (hoy noche de Halloween),
los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales. Encendían grandes hogueras para ahuyentar a los malos espíritus.
Era la fiesta nocturna de bienvenida al Año Nuevo.
“La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano.”
La noche de Samhain en la actualidad se ha convertido en la noche de Halloween.
Ejemplo de ello es la vieja tradición de dejar comida para los muertos, hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase ‘trick or treat’ (trato o truco).
Al parecer, los celtas iban recogiendo alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses. Rituales que, supuestamente, incluían algún que otro sacrificio humano y para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder.
En esa mágica noche de rituales, la noche de Samhain, se abría la puerta al más allá y los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse.
Tras la romanización de los pueblos celtas – con alguna excepción como es el caso de Irlanda- y, a pesar de que la religión de los druidas llegó a desaparecer; el primitivo ‘Samhain’ logreó sobrevivir conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos.

Así pues, la tradición será recogida y se extenderá por los pueblos de la Europa medieval, en especial los de origen céltico, quienes tradicionalmente ahuecaban nabos y en su interior ponían carbón ardiente para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus familiares difuntos más queridos dándoles así la bienvenida, a la vez que se protegían de los malos espíritus.

Con el auge de la nueva religión-el cristianismo- la fiesta pagana se cristianizó después como el día ‘de Todos los Santos’ (la traducción en inglés es, “All Hallow´s Eve”, de ahí la expresión actual de ‘Hallowe’en’).
La fiesta irlandesa entonces, se mezcla con otras creencias indias y en la secuela colonial, el Halloween incluye entre sus tradiciones la conocida leyenda de Jack-o-lantern, como se conoce actualmente, “Jack O’Lantern”.
Esta leyenda tiene su origen en un irlandés taciturno y pendenciero llamado Jack, quien una noche, de 31 de Octubre, cuenta la tradición, que se tropezó con el mismísimo diablo.
Desde entonces comenzó a extenderse la leyenda negra de Jack-o-lantern; el tenebroso candil de Jack.
Además de esta leyenda en la noche de Halloween es tradición el contar historias de fantasmas y la realización de travesuras, bromas o bailes tradicionales. La gente comienza a confeccionar disfraces o trajes para Halloween.
Podemos concluir esta historia apuntando que Halloween, se desvela como una noche bañada por una aura mágica, misteriosa y aterradora. Personajes terroríficos y hechizados-brujas, fantasmas, duendes, espíritus-, salen de sus cuentos de leyenda para mezclarse entre los mortales que se preparan con disfraces, bromas, pelucas, pinturas, y películas de terror para recibirlos, aunque, sin perder el ambiente de fiesta y el buen humor.

Se celebra el Halloween en su país? Es cierto que esta fiesta es conocida sobre todo en Estados Unidos y Canadá, donde se celebra el 31 de octubre. Sin embargo, las costumbres del Halloween se pueden encontrar en fiestas similares de otras partes del mundo. Quizás tengan otro nombre, pero en el fondo tienen que ver con el mismo tema: el mundo de los espíritus, los muertos, las hadas, las brujas, incluso el Diablo y los demonios. (Vea el recuadro “Fiestas similares al Halloween”.)

TAL vez usted no crea en los espíritus. Tal vez le parezca que el Halloween es solo una oportunidad para divertirse con sus hijos y hacer que echen a volar la imaginación. No obstante, hay quienes piensan que esta celebración es peligrosa. ¿Por qué?
1. Una enciclopedia sobre tradiciones estadounidenses explica: “Básicamente, el objetivo del Halloween es contactar con los espíritus, muchos de los cuales se dedican a intimidar o a asustar”. (Vea el recuadro “El Halloween en el tiempo”.) Lo mismo ocurre con otras fiestas similares: tienen raíces paganas y están íntimamente relacionadas con el culto a los antepasados. Incluso hoy día, personas de todo el mundo las aprovechan para comunicarse con los supuestos espíritus de los muertos.
2. Aunque el Halloween se considera una fiesta norteamericana, cada vez se está celebrando en más países. Con todo, la mayoría de la gente desconoce el origen pagano de los símbolos, las costumbres y los elementos decorativos de dicha fiesta, muchos de los cuales están relacionados con seres sobrenaturales y fuerzas ocultas. (Vea el recuadro “¿De dónde vino?”.)
3. Los seguidores de la religión wicca —que practican brujería y ritos celtas— siguen llamando a la noche de Halloween por su nombre antiguo, Samhain, y la consideran la más sagrada del año. El diario USA Today citó las siguientes palabras de una bruja: “[Los cristianos] no lo saben, pero están celebrando con nosotros nuestra fiesta […], y nos encanta”.
4. La fiesta de Halloween es una celebración anti bíblica. La propia Biblia nos advierte: “Nadie entre los tuyos deberá […] practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos” (Deuteronomio 18:10, 11, Nueva Versión Internacional; vea también Levítico 19:31; Gálatas 5:19-21).
En vista de todo lo anterior, ¿no cree que merece la pena investigar los oscuros orígenes del Halloween y de fiestas parecidas? Si lo hace, quizás decida unirse a las muchas personas que no participan en esta celebración.
“[Los cristianos] no lo saben, pero están celebrando con nosotros nuestra fiesta […], y nos encanta.” (Palabras de una bruja citadas en el diario USA Today)

Suena interesante que nuestro país es cristiano y ese es el pensamiento de los que celebran la festividad como en realidad lo hacían los CELTAS Y DRUIDAS quienes hacían brujería y adoraban a demonios incluso al mismo Diablo, como ya se mencionó antes la biblia condena este tipo de festividades pero adentrémonos en lo que la biblia
La respuesta que da la Biblia
La Biblia no habla del Halloween. Sin embargo, un análisis del origen de esta celebración y las costumbres relacionadas con ella demuestra que está muy ligada a creencias falsas sobre los muertos y los espíritus malvados, o demonios (vea el subtítulo “El origen del Halloween y sus costumbres”).
Aunque muchas personas consideren que el Halloween es una diversión inofensiva, la verdad es que las prácticas asociadas a esta celebración no lo son. La Biblia dice claramente: “Nadie entre los tuyos deberá […] servir de médium espiritista o consultar a los muertos” (Deuteronomio 18:10-12, Nueva Versión Internacional). Y también advierte: “No quiero que ustedes tengan algo que ver con los demonios. Ustedes no pueden beber de la copa del Señor, y también de la copa de los demonios” (1 Corintios 10:20, 21, Reina-Valera Contemporánea).
El origen del Halloween y sus costumbres
1. Samhain. Según el libro Mitos celtas, de la profesora Miranda Green, se creía que durante la fiesta pagana de Samhain —la cual se celebraba hace más de dos mil años— “los espíritus del Más Allá podían recorrer la tierra y los humanos podían visitar el mundo de los muertos”. Y añade: “La tradición de Samhain ha sobrevivido en los tiempos modernos en las fiestas de Hallowe’en y del Día de Difuntos”. Ahora bien, la Biblia enseña que los muertos “no tienen conciencia de nada en absoluto” (Eclesiastés 9:5). Por tanto, no pueden interactor con los vivos.
2. Disfraces, golosinas, regalos y travesuras. Según un libro sobre el origen de la celebración del Halloween en Estados Unidos, algunos celtas se disfrazaban de criaturas sobrenaturales para que los espíritus que deambulaban por la tierra creyeran que ellos también eran espíritus y no les hicieran maldades (Halloween—An American Holiday, An American History). Otros pretendían apaciguarlos ofreciéndoles dulces. En la Europa medieval, el clero católico terminó adoptando muchas costumbres paganas y animó a sus feligreses a disfrazarse en la víspera del día de Todos los Santos e ir por las casas pidiendo pequeños regalos a cambio de una oración por los difuntos. Pero la Biblia prohíbe mezclar las creencias paganas con el culto al Dios verdadero (2 Corintios 6:17).
3. Fantasmas, vampiros, hombres lobo, brujas y zombis. A estos personajes siempre se les ha relacionado con los espíritus malignos. Y la Biblia dice claramente que debemos luchar contra tales espíritus (Efesios 6:12). Así que no estaría bien hacerles una fiesta.
4. Faroles hechos con calabazas. Durante la Edad Media, en Gran Bretaña se acostumbraba “ir casa por casa pidiendo comida a cambio de una oración a favor de algún difunto”. Los suplicantes llevaban “faroles que consistían en nabos ahuecados, cuya vela evocaba al alma atrapada en el purgatorio” (Halloween—From Pagan Ritual to Party Night). Hay también quienes afirman que tales faroles se usaban para espantar a los malos espíritus. Ya en el siglo XIX, en América del Norte se sustituyeron los nabos por calabazas, pues eran más fáciles de conseguir, ahuecar y tallar. Estas costumbres se basan en creencias que carecen de fundamento bíblico, como aquella de que el alma es inmortal, que existe el purgatorio y que hay que orar por los muertos (Ezequiel 18:4).

El tema es mucho muy extenso pero con lo que encontramos creemos que es suficiente para determinar si debemos celebrar o permitir que nuestros hijos participen en la celebración, pudiéramos decir que la celebración es distinta a la original y en efecto lo es pero al ver lo que dicen los que aun las celebran como se hacía en su etapa temprana festejar el Halloween es celebrar lo mismo que ellos lo hacen solo que es de una forma disfrazada asi que estaría adorando demonios y dándole honra al mismo Satanás el Diablo el enemigo de Dios y de la unidad misma.

Las fuentes que se tomaron para la investigación son:
http://arquehistoria.com/historias-origen-de-halloween-samhain-y-los-celtas-592
https://www.jw.org/es/enseñanzas-bíblicas/preguntas/fiesta-de-halloween/