Por Raúl Campoy Robles
Navojoa, Sonora. Para nadie pasó desapercibido el día de la Virgen María de Guadalupe en toda la República Mexicana, una vez más millones de guadalupanos de todas las generaciones veneraron a la madre de Jesucristo, incluso en el extranjero donde muchos mexicanos se encuentran por razones de estudio o de trabajo.
Este 12 de diciembre no fue la excepción, el fervor guadalupano se evidenció a lo largo y ancho del país, particularmente en la basílica que lleva el nombre de la también conocida como la Virgen del Tepeyac, millones de fieles y peregrinos con días de anticipación se prepararon para escuchar misa y después retirarse. No les importó el frío, el sufrimiento por la peregrinación, ni la situación económica, ellos acudieron a agradecer las bendiciones y milagros recibidos, pero también pidieron protección de Dios y de la ahora venerada.
En la vasta región del mayo que comprende los municipios de Navojoa, Etchojoa, Huatabampo, Álamos, Benito Juárez, Rosario Tesopaco y Quiriego, el fervor guadalupano se vio acrecentado ante las diferentes muestras de amor a la también conocida como Virgen morena; las unidades de protección civil, instituciones de auxilio, las comisarías de policía y el departamento de tránsito municipal hicieron lo suyo para resguardar la seguridad de los peregrinos que se organizaron para honrar a la Guadalupana a través de un desfile por las principales calles de las cabeceras municipales.
En la tradicional celebración y durante los primeros once días de diciembre los feligreses católicos peregrinaron en honor a la virgen María de Guadalupe para concluir con las mañanitas la noche del día 11 y celebrar Misa Solemne que se realiza tradicionalmente el día 12 de Diciembre a partir de la media noche donde participaron mariachis y artistas locales.
Es de reconocer que las peregrinaciones son una muestra de la llamada religiosidad popular que es la expresión en formas variadas de piedad, en torno a la vida sacramental de la Iglesia, tales como veneración de las reliquias, visitas a santuarios, procesiones, las danzas religiosas, entre otras.
Los peregrinos guadalupanos son parte fundamental de la vida de cada uno de los municipios mexicanos porque traen el corazón lleno de fe y gratitud; parroquias, escuelas, empresas, organizaciones civiles, sindicatos, instituciones, clubes de servicio, y fieles laicos en general participan durante doce días en cada recorrido el cual culmina con la Santa Misa.
Este 2018, una vez más se congregaron diferentes grupos parroquiales para la realización de la peregrinación diaria; durante el trayecto entonaron alabanzas participaron de la fiesta religiosa y aprovecharon para degustar los tradicionales antojitos mexicanos. Historias de vida, en las que está presente el milagro de la también conocida como Reina de México y Emperatriz de América, existen muchas, unas se han hecho públicas, otras permanecen en el anonimato y en los sentimientos de quienes recibieron el milagro y el auxilio recibido en momentos de desesperación y enfermedad por parte de la virgen más querida del planeta.
Los peregrinos disfrutaron un entorno que gradualmente ofreció una vista con artículos alusivos a la navidad y el fin de año; la imagen de la Guadalupana luce en viviendas, ermitas, parroquias y santuarios que se iluminan con luces de colores, velas y cirios. En este contexto resulta interesante citar que en el ejido Antonio Rosales municipio en Navojoa, luce majestuosa la imagen de la Virgen de Guadalupe en el cerro que lleva su nombre. En el 2013 se construyó un nuevo estacionamiento al lado oriente del lugar y se ampliaron los ya existentes, espacios que resultan insuficientes para dar cabida a los peregrinos que desde la víspera visitaron el lugar en franca devoción a la también llamada virgen morena.
En síntesis, este 12 de diciembre se celebró a la Virgen de Guadalupe en todo el territorio nacional. Se cumplieron 488 años de su aparición a Juan Diego en el cerro del Tepeyac, y no obstante el paso del tiempo, el fervor y devoción del pueblo mexicano se acrecienta, incluso más allá de las fronteras de México.
Para finalizar este espacio, agradezco a mis lectores y público en general su atención a cada una de mis columnas, primero Dios regreso a mi quehacer periodístico en la primera semana de enero de 2019, año en que cumpliré 31 años ejerciendo el periodismo.
Para mayor gloria de Dios.

Por su atención gracias.