Bernardo Elenes Habas
El Centro de Desarrollo Comunitario ubicado en la colonia Cuauhtémoc Cárdenas, de Ciudad Obregón, cumple un noble propósito a favor de los habitantes de ese importante sector.
Alienta la convivencia entre las familias, hombres, mujeres, jóvenes, adultos mayores. Siembra la semilla de valores y principios, como parte de una tarea encaminada a fortalecer el tejido social.
Pero también propicia alternativas que estimulan las oportunidades. Esas que benefician a las familias, definiendo capacitación en manualidades, cultura de belleza, artesanías nobles, entre otros cursos.
Javier Osorio es, actualmente, el director de dicho Centro Comunitario que depende de la Secretaría de Desarrollo Social a cargo de Fausto Flores; y su funcionalidad es apreciada por las familias que radican en la misma Cuauhtémoc Cárdenas y colonias aledañas, quienes se suman, gustosas, a los programas cotidianos de la institución.
El sábado 15 de diciembre, en las instalaciones del Centro, tuvo efecto una jornada de servicios gratuitos, con la coordinación del Instituto de Capacitación para el Trabajo (Icatson), dirigido por Diana Acosta Islas, desde las 10:00 a las 13:00 horas, donde se brindaron servicios de electricidad, barber shop, repostería, tintes, corte de cabello, técnicas faciales, aplicación y decorado de uñas, asistencia educativa. Todo ello bajo un grato ambiente de convivencia y disposición vecinal, por ser parte de un proceso de servicios y de aprendizaje que favorezcan, en su momento, la economía y la mayor integración familiar,
Claro que son importantes este tipo de núcleos comunitarios que poseen un profundo sentido social. Lo sabe bien el licenciado Osorio, quien le imprime calor humano y familiar a sus tareas, porque tiene cierto que Cajeme es la casa común de sus habitantes, y finalmente, somos todos, una misma familia.
Javier y Diana Acosta, estuvieron respaldados en esta importante labor sabatina, por Rosa María Rodríguez, subdirectora del Centro Comunitario, Leonor Maldonado Lem, coordinadora del mismo, y maestros de Icatson.
Por supuesto que estas acciones seguirán realizándose, como parte de las actividades comunitarias que para el alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado, y para el secretario de Desarrollo Social, Fausto Flores, tienen especial importancia.
Creo que esa estructura comunitaria, donde la proximidad con las familias es evidente, debe aprovecharse para moldear el barro noble de la niñez y la juventud, orientándola positivamente junto a los padres de familia. Propiciando, a través del arte y la convivencia, la construcción de caminos positivos para el futuro inmediato, y que las nuevas generaciones no se sumen a los batallones de sombras que, desgraciadamente, avanzan bajo los influjos de las drogas, delincuencia, violencia reprobables, hacia su propia destrucción.
Si se siembra, desde ahora, una semilla luminosa en el pecho de los niños y los muchachos, para que aprendan a cantar, tocar guitarra, crear grupos corales, de teatro, amar el caudal de las artes y al prójimo, se estará logrando un paso importante en bien de ellos, sus familias y Cajeme.
Le saludo, lector.