Bernardo Elenes Habas

Ya no existe el edificio emblemático de la Escuela Secundaria José Rafael Campoy, donde se forjaron generaciones admirables de cajemenses –más de 23 mil alumnos hasta el 2018-, desde que nació, un 2 de septiembre de 1935.

De sus aulas surgieron varios alcaldes de Cajeme, un gobernador: Manlio Fabio Beltrones; un escritor que se definía como un pedazo de sierra que caminaba: Gerardo Cornejo; un poeta y periodista autor del Canto al Valle del Yaqui: Bartolomé Delgado de León.

El sábado 14 de julio de 2018, cuando el sol arrojaba puñados de lumbre sobre Ciudad Obregón, la maquinaria pesada contratada por la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), y el Instituto Sonorense de Infraestructura Educativa (ISIE), golpeaba con furia la estructura del plantel, derrumbando parte de la historia de Cajeme que se negaba a morir.

Demoler varias escuelas, fue el veredicto de las autoridades estatales, porque habían sufrido daños estructurales por los sismos que desató la naturaleza en la región el 19 de enero y 29 de marzo del año anterior.

Y en la cancha del edificio que ya no está, se desarrolló ayer un significativo ceremonial de valores patrióticos, promovido por la Dirección de Acción Cívica del Ayuntamiento, encabezado por el presidente municipal de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal Alvarado.

En ese acto, dejó claro el Alcalde los valores objetivos y subjetivos de toda, sociedad, los que deben constituirse en esencia y vocación íntima de las nuevas generaciones.

Exhortó a los estudiantes a superarse. A mantener siempre la decisión de convertirse en líderes con la premisa de construir una sociedad más próspera, justa, progresista.

Hizo referencia ante la comunidad académica que la administración que encabeza, trabaja con determinación por mejorar las condiciones de vida de sus estudiantes y maestros, buscando que el alumnado continúe creciendo en el proceso de aprendizaje para que se consoliden como seres humanos íntegros, con valores y amplio sentido de responsabilidad. Y añadió:

«Sí son importantes los edificios, sí son importantes los campos deportivos, sí son importantes los cercos, las medidas de seguridad y las bardas perimetrales. Todo es importante; la tecnología es importante para que haya mejor educación, pero al final de cuentas, el talento de los maestros, el talento de los coordinadores, el talento de los que participamos desde la perspectiva de los padres de familia, es algo muy importante y que tiene que ver con la institución de estos ochenta y tantos años que se mencionaba; es muy importante la infraestructura, pero son más importantes, las personas».

Recordó a maestros que dejaron su sabiduría y paciencia con los jóvenes, como Samuel Rentería, Leonardo Corona, su padre Pablo Mariscal Salazar, María Mendivil.

Por supuesto que estaban en el recuerdo las figuras llenas de luz magisterial de Juan Mariscal, José Leovigildo Guerra Aguiluz, Ramón Castro Cital, Joaquín Coboj, Gabriel Villegas Maytorena, Erasto Jiménez, Magdalena Espíndola, Pablo Barajas, Conchita Valencia, Manuel García, Tacho Reyna, Herma Sánchez, Gloria Bórquez, Silvia Candiani, Manuel Guizar, Tiburcio Reyes, Felisa de Reyes, Pablo Balderas, Juan Alfaro, Juan Rivera, Jesús Grijalva Ayala, Rubén Ramírez, José Otáñez, Manuel Millán, Jorge García Sánchez, Martha Yépiz, Saturnino Beltrán, Cecilia Ortega, María Dolores Gálvez, Tulita García, Rosa Amelia Delgado, René Ramírez Guevara, Bartolomé Delgado de León, Lázaro Mercado… Ahí estaban…

En el emotivo ceremonial, se reafirmó el juramento a la Bandera, pronunciado por la alumna Karla Cristina Félix Murillo; mientras que Valentina Avendaño Esquer y Evelyn Guadalupe Figueroa Esquer y Mayra Sofía Tapia Vega, definieron las efemérides del momento, y Alejandra Isabel Aguirre Moreno, marcó como el valor de la semana el concepto y acto de empatía.

Se hizo merecido reconocimiento a la Banda de Guerra de la escuela “Los Cuervos”, que obtuvo un tercer lugar en el Encuentro Regional de Bandas y Escoltas, celebrado en la ciudad de Guamúchil, Sinaloa. La escuadra de tambores y cornetas, entregó una demostración de su capacidad interpretativa.

La directora del plantel, Perla Esmeralda Gutiérrez Higuera, agradeció el respaldo de las autoridades en beneficio del plantel y la comunidad estudiantil. Fue un día luminoso para la Escuela Secundaria José Rafael Campoy No. 1, cuyo nuevo edificio marca un avance en su construcción del 30 por ciento.