Bernardo Elenes Habas

El sol quemaba las calles de la ciudad, pero un viento consistente soplaba, proveniente desde el Valle del Yaqui.

En el umbral de Palacio Municipal, el féretro color marfil descansaba sobre soportes metálicos, conteniendo los restos de un líder incansable, Jesús Chávez Beltrán, el último de la generación rebelde integrada por Maximiliano R. López, Jacinto López, Ramón Danzós Palomino, Bernabé Arana León.

Frente al ataúd, protegidos de los rayos solares por una carpa, familiares y amigos de quien el pasado 29 de noviembre, a sus 101 años de edad fuera galardonado con la máxima distinción que otorga el Ayuntamiento de Cajeme a sus hijos preclaros: Ciudadano Distinguido.

La primera guardia de honor correspondió al Alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado; Ascensión López Durán, Secretario del Ayuntamiento; Elizabeth Espinoza, Síndica; Jesús Manuel León Félix, Oficial Mayor. Y, el mensaje póstumo, para avivar la fogata de los ideales de don Jesús Chávez Beltrán, estuvo a cargo del Presidente Municipal.

Hizo referencia a la semilla que sembraron en la tierra pródiga del Valle, y en la parcela de la conciencia solidaria de las presentes y nuevas generaciones, hombres predestinados para cumplir un compromiso histórico irrenunciable, como don Jesús.

«Don Jesús Chávez Beltrán abonó, abonó mucho y hoy se convierte en una semilla que se tendrá que depositar en la tierra, en esa tierra está garantizada la fertilidad por el trabajo que nosotros estamos asumiendo y el compromiso para garantizar la construcción del futuro; enhorabuena por la vida de Don Jesús Chávez Beltrán, honremos la vida, honremos la obra, honremos los resultados y el esfuerzo», manifestó el Presidente Municipal.

Y la hija de don Jesús, María Antonia Chávez Gutiérrez, agradeció a las autoridades el reconocimiento que en vida recibió su padre como Ciudadano Distinguido 2018, y la despedida para un hombre que supo ser congruente con su tiempo, su visión social, colaborando en la integración de los organismos ejidales que precedieron al reparto agrario de Tata Lázaro en 1937.

 «Con gran orgullo y gratitud despedimos hoy a un ciudadano ejemplar, un padre, un suegro, un abuelo, un bisabuelo, un tío, un amigo, Don Jesús Chávez Beltrán, un luchador social; un personaje que cada instante de su vida enfrentó grandes desafíos y meditados retos, nos enseñó a luchar desinteresadamente por nuestros ideales y a creer firmemente en la posibilidad de un México mejor», expresó, dejando volar sus palabras emocionadas.

Los regidores Alma Patricia Favela García, Carmina Islas Rosas, Priscila Valdez Hernández y Juan Ángel Cota, dejaron testimonio de admiración y respeto para un hombre ejemplar, al realizar la segunda guardia de despedida a don Jesús.

El resto del cuerpo colegiado de Cabildo, puntual y combativo ante otras circunstancias políticas o de ambiciones de poder, no estuvo presente para despedir 102 años de rebeldía y liderazgo auténtico, cuando luchar por el pueblo y al lado del pueblo, significaba, en muchos casos, cárcel o perder la vida…

El Movimiento Ciudadano por el Agua, hizo sonar una vez más sus tambores.

Saben, y así lo dijeron Mario Luna, Tomás Rojo y Alberto Vizcarra, que consumado el secuestro del agua que corresponde a la Nación Yaqui y al Valle, podrían venir otras acometidas por parte de poderosos personajes de Hermosillo y de políticos ambiciosos, para generar en forma artificial, como ya sucedió para consumar la obra del Acueducto Independencia por parte de Guillermo Padres, sus amigos y colaboradores, y propiciar tensión social de desabasto en colonias de la ciudad capital, como lo está haciendo ahora la alcaldesa Célida López, quien aplica tandeos en el suministro de agua en algunos asentamientos del área norte, preparando el terreno para manejar el argumento de que se vuelve necesaria la construcción de lo que denominan ahora acuaférico, ciertamente iniciado bajo el gobierno de Padrés Elías, con el nombre de Ramal Norte.

Así lo denunciaron ayer en conferencia de prensa realizada en Cajeme, integrantes del Movimiento Ciudadano por el Agua y Tribu Yaqui, dando lectura Vizcarra Osuna a un documento de posicionamiento sobre el peligro que avizoran:

“El ahora acuaférico y antes Ramal Norte, fue suspendido por carecer de manifiesto de Impacto Ambiental, condición en la que también se encuentra el Acueducto Independencia, situación que tanto CONAGUA como SEMARNAT, siguen consintiendo en violación a disposiciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en obediencia a la inercia de corrupción y tráfico de influencias que, en este caso, caracterizaron a las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. La burocracia de estas dependencias no toma la responsabilidad administrativa para restablecer la legalidad y el Estado de Derecho. Caminan en dirección opuesta a lo que todos los días pregona el presidente Andrés Manuel López Obrador”, se expone en el boletín.

Por supuesto que no se trata de un problema menor el que podría venirse, nuevamente, en detrimento de la región sur de Sonora, ahora cuando los cambios climáticos asoman amenazantes en el horizonte y el agua no cumple su ciclo prodigioso de lluvias, sumándose el peligro de despojar, arteramente al Valle y a la Nación Yaqui, de su esencia de vida…

Comentaba Mario Luna, con tristeza, que en el ceremonial señero de la etnia, para celebrar el prodigio del Río Yaqui, con la renovación del bautizo de los integrantes de la tribu, tienen que cavar un pozo en el lecho del río y llenarlo con cisternas, y poder cumplir con la tradición memorable del Día de San Juan… Le saludo, lector.