Bernardo Elenes Habas

Cuando los grande trascabos arremetieron contra el edificio de 83 años de edad de la emblemática Escuela Secundaria José Rafael Campoy de Ciudad Obregón, la mañana de un sábado 14 de julio de 2018, el alma de quienes ahí dejaron sus huellas como alumnos y maestros, se estrujó sinceramente.

Es que derrumbaban su casa. El edificio donde se conjugaron sueños de generaciones nobles de cajemenses, quienes fueron en pos de un futuro promisorio. Porque, ciertamente, toda escuela es fábrica de ilusiones y realidades.

REPORT THIS AD

REPORT THIS AD

Ese día, estuve ahí para escribir la historia. La que de nuevo comparto:

La naturaleza impredecible abrió sus alas subterráneas.

Desató sismos el 19 de enero y 29 de marzo de 2018. Sacudimientos que mordieron con dientes vibratorios las raíces de viejos edificios, como el de la legendaria Escuela Secundaria José Rafael Campoy, en Ciudad Obregón, Sonora.

Los 83 años de vida de la Campoy –fundada el 2 de septiembre de 1935-, fueron dañados de muerte en su sección más antigua, la que se encontraba paralela a la Calle 200 (Bulevar Rodolfo Elías Calles).

Las paredes de esas aulas guardaban las voces, la inteligencia, travesuras, amores y desamores tiernos, compartidos con copas llenas de poemas, canciones y guitarras, por más de 23 mil egresados, conformando los registros de generaciones primigenias hasta las más recientes.

El sábado 14 de julio, cuando el sol arrojaba puñados de lumbre sobre Ciudad Obregón, la maquinaria pesada contratada por la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), y el Instituto Sonorense de Infraestructura Educativa (ISIE), golpeaba con furia la estructura del plantel, derrumbando parte de la historia de Cajeme que se negaba a morir…

Develan placa de la Rafael Campoy

Yo estaba ahí, para dar fe de los hechos. Para dejar testimonio asombrado de cómo rodaban, heridos, los muros y techos, diseminando polvo que se convertía en nube elevándose hacia el corazón del verano infinito.

Leí los rostros de la gente.

No era necesario recoger palabras rotas, reacciones de tristeza entre los transeúntes. Los automovilistas, bajaban la velocidad de sus vehículos y unían las manos, como señal de duelo para que las captara el reportero, expresando con esos signos, ser hijos de la Campoy. Quizás los más anónimos, bordeando el río del silencio.

Miré en los ojos sombríos de una mujer madura, el brillo húmedo de las lágrimas, porque quizás, como aves solitarias desfallecían sus años adolescentes, junto con la caída del edificio. Miré, y descubrí que yo también lloraba…

Ahí estaban, a cada movimiento certero del brazo mecánico, las figuras llenas de luz magisterial de Bartolomé Delgado de León, Samuel Rentería, José Leovigildo Guerra Aguiluz, Ramón Castro Cital, Leonardo Corona, María Mendívil, Joaquín Coboj, Gabriel Villegas Maytorena, Erasto Jiménez, Magdalena Espíndola, Pablo Barajas, Conchita Valencia, Juan y Pablo Mariscal, Manuel García, Tacho Reyna, Herma Sánchez, Tiburcio Reyes, Felisa de Reyes, Silvia Candiani, René Ramírez Guevara… y tantos más…Ahí estaban…

Claudia en la Campoy

La directora del plantel, Perla Esmeralda Gutiérrez Higuera, hizo amplia exposición sobre el devenir de la escuela en la historia de Cajeme. La zozobra que causó el anuncio de su demolición. Sin embargo –dijo-, se mantuvo la confianza en el Gobierno del Estado, en Claudia Pavlovich, cumpliéndose el compromiso de un nuevo centro escolar, amplio y seguro para su población estudiantil y sus docentes.

La estudiante de tercer grado Silviana Terrazas Molina, agradeció a nombre de sus compañeros la atención prestada a las demandas del alumnado con instalaciones modernas que fortalecen los anhelos de superación de los adolescentes.

El alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado hizo una reflexión humana y profunda sobre el significado de la Rafael Campoy, en la que prevalece, junto con un puñado de mentores que forjaron generaciones positivas de cajemenses, el nombre de su padre Pablo Mariscal Salazar, de los primeros y recordados maestros que le dieron prestigio y luz a la Escuela Secundaria.

Mariscal en la Campoy

Por su parte la gobernadora Pavlovich, revivió los momentos de apremio sufridos con la decisión de demoler el edificio el año anterior al presentar daños estructurales como consecuencia de los sismos: “Vinieron muchas cosas a mi mente. Primero, dónde iban a estudiar, dónde iban a tomar las clases porque estaba todo destruido. Tratamos de equipar todo, que no perdieran clases, y por fin ya estamos en una nueva escuela, en una reconstruida escuela, pero sin olvidar su historia, porque de aquí surgieron hombres y mujeres trabajadores como lo serán ustedes, gente de bien, gente bien formada”, dijo  a los alumnos que atestiguaban la ceremonia desde el patio de honor.

Junto con Claudia estaba el alcalde Mariscal Alvarado. Los diputados Rogelio Díaz Brown, Armando Alcalá Alcaraz, Orlando Salido. El secretario de Gobierno Miguel Pompa; el titular de la Secretaría de Educación y Cultura, Víctor Guerrero y Yalia Salido Ibarra, coordinadora ejecutiva del Instituto Sonorense de Infraestructura; el rector del ITSON, Javier Vales García; el Agente Fiscal del Estado, Adrián Manjarrez Díaz; el delegado de la SEC en el sur, Abraham Montijo.