Bomberos de Cajeme: la cloaca abierta

Reactivar el Club de Bomberos ante la indolencia

Por FRANCISCO ANGULO ALBESTRAIN/DIRECTOR GENERAL

Es lamentable que una dependencia del Ayuntamiento de Cajeme que durante la mayor parte de su historia se ha mantenido con gran honorabilidad, como lo es el Departamento de Bomberos, se convierta de pronto en una cloaca que se abre para mostrar su podredumbre, tal como lo ha señalado el recién depuesto comandante del mismo, Víctor Raúl Montoya Moroyoqui. Este personaje ha manifestado que su destitución desde el alto mando de la comuna se debió a que ha venido señalando serias irregularidades, entre las que se cuenta la “ordeña” de combustible por elementos del Departamento, así como el incumplimiento de horarios por parte de algunos influyentes que se dicen cercanos de funcionarios de muy alto rango entre los que se menciona al Oficial Mayor de la comuna, Jesús Manuel León Félix.

Del primer tema, dijo que existen, tanto en Contraloría Municipal como en la misma Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), denuncias formales, por robo de combustible, interpuestas por él en contra de un elemento que durante 10 meses estuvo bajo su mando. Además, denunció públicamente que hace tiempo, cuando él interpuso dichas denuncias, un funcionario de quien dijo desconocer el nombre, en una ocasión lo amenazó en las escaleras de palacio municipal y le dijo que, si no dejaba eso en paz, “le iría mal”. ¿Amenaza cumplida?

En lo relativo a las jornadas de trabajo, el ahora excomandante mencionó que hay compañeros los cuales no pueden cumplir de igual manera como el resto de elementos, porque también tienen plaza en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y para poder ir al Instituto a laborar tenían que pedir permiso en el Departamento, pero como él –Montoya Moroyoqui—empezó a poner orden y no permitir dicha irregularidad, aquellos “lo brincaron” y se iban de manera directa a Oficialía Mayor. Por investigaciones realizadas por este medio, el propio titular de la dependencia León Félix les ayudaba, porque al parecer él mismo tiene plaza en el IMSS y pertenece al sindicato de dicha institución. ¿Quiénes cree que estaban en esta condición de favoritismo? ¡Nada menos que el excomandante Osvaldo Villagrana Amaro y el recién nombrado titular de los traga humo locales, Ángel Francisco García Tellechea!

Se quejaba también, el hoy excomandante, de que el actual presidente del Patronato del Departamento de Bomberos, Carlos Ibarra Beltrán, al solicitarle él la compra de un compresor para llenar de aire comprimido los tanques que garantizan la seguridad de los elementos, porque el que actualmente tienen ya es obsoleto, este le habría exigido “que dejara de pedir”.

Así sucede generalmente en varias dependencias y áreas del Ayuntamiento, donde el que menos pide a la superioridad, es el mejor funcionario, así sea en detrimento del servicio. Me consta que muchas veces, los empleados han tenido que cooperar hasta para adquirir un paquete de hojas blancas y tóner, para elaborar los informes, entre otras cosas.

HISTORIA EN BOMBEROS

No recuerdo con exactitud el año, pero desde hace tiempo, en el Departamento de Bomberos ya hubo turbulencias como las que hoy están ocurriendo.

Era comandante Juan De Acha Blanco, y en esta área había muchas carencias, que el Ayuntamiento no subsanaba, pero el Patronato tampoco servía de gran cosa; entonces el comandante y un grupo de elementos recordaron la existencia de la figura del Club de Bomberos Voluntarios, del cual revisaron sus atribuciones y determinaron que este podía realizar actividades para recaudar fondos. Invitaron como presidente a un joven exseminarista, Ismael Flores García, quien encantado acudió al llamado, reactivando esta figura, con la que se lograron hacer varias actividades y recaudar una importante cantidad de recursos, que fueron utilizados para remodelar espacios importantes en el edificio, como la cocina y el gimnasio; se rehabilitaron los dormitorios y se remozó la fachada, además de traer equipos nuevos y usados para combate de incendios y protección personal de los elementos.

Y tengo entendido que el tema del compresor también fue entonces motivo de controversia, y al parecer el actual se adquirió por aquel entonces. Hoy se requiere de nuevo cambiarlo, por obsoleto.

Esperemos que, de no haber respuesta afirmativa de parte de las autoridades de alto nivel del Ayuntamiento, alguien pudiera ver atrás hacia esa figura que ya fue exitosa, y reactive de nuevo dicho Club y ponga el ejemplo a quienes, de manera indolente, están “dejando morir solos a los heroicos bomberos.

Por hoy es todo. Hasta la próxima.