Bernardo Elenes Habas

LLUVIA

Llueve, y en los cristales

se alargan las miradas.

Los suspiros se quiebran

contra el húmedo día,

y la orfandad habita

detrás de la ventana.

La lluvia moja triste

mi corazón de tierra.

Un viento espeso, frío

sacude la mañana,

y los viejos fantasmas

desfilan por la acera.

Una canción antigua

desgrana sus ternuras

nacidas de profundas

y roncas soledades,

reavivando las penas,

encendiendo las dudas.

El tiempo pasa artero

sin pedir ni dar tregua.

La lluvia hiere, muerde,

ensombrece las almas,

y aparece la noche con su guitarra dura…